Como un cortejo cabalgando a solas surgen de
la niebla.
¿Quién alimenta su esplendor que ninguna tempestad
oculta?
De las islas sube algo parecido al deseo.
Casa viviente en el mar
las islas
animales fantásticos
esperan su alimento de frutos silvestres
su ración de ostras.
la niebla.
¿Quién alimenta su esplendor que ninguna tempestad
oculta?
De las islas sube algo parecido al deseo.
Casa viviente en el mar
las islas
animales fantásticos
esperan su alimento de frutos silvestres
su ración de ostras.
Para mi corazón una isla iluminada con el brillo
del mar
una isla
como espada
atravesando la llanura marina
una isla
multiplicándose en su pequeña geografía
una isla
grito a solas
jardín para romper la monótona presencia del mar
la insoportable presencia
de una soledad frente a sí misma.
Allí
abajo
fruto
corteza en movimiento
la forma de las islas:
única tentación de los navíos.

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