Por la puna solitaria
corre un viento juvenil.
Llegó la Reforma Agraria,
con su pan y su fusil.
corre un viento juvenil.
Llegó la Reforma Agraria,
con su pan y su fusil.
En los campos del incario
que son un mar sin orillas,
canta un himno legendario
el coro de las gabillas.
Con sus azadas al hombro
desfilan los campesinos
Y hay un suspenso de asombro
en sus semblantes cetrinos.
El ambiente es limpio y puro.
Cada labriego, sereno,
Con su choza y su terreno,
Queda mirando el futuro.
Una derrota de cuervos
se diluye en la distancia.
Y se levantan los siervos
de los campos de la estancia.
Y los hombres de la gleba
miran y tocan su sueño.
Y grita el viento puneño:
iQue viva la vida nueva!
miran y tocan su sueño.
Y grita el viento puneño:
iQue viva la vida nueva!

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