LA NACIONALIZACIÓN DE LAS MINAS, de Óscar Alfaro




Como un chorro de luceros,
sale de las bocaminas
una erupción de mineros,
hacia las cumbres andinas.

Se abrazan los horizontes
y truena la inmensidad
y cantan todos los montes
un himno a la libertad.

Los nativos barreteros
hoy día se sienten grandes:
¡Son los dueños de los Andes
y de todos sus veneros!…

Y tres reyes de hoja lata
rodaron desde la cumbre,
donde florece un vislumbre
de dinamita y de plata.

Sobre el dolor de la roca
sonríen las bocaminas,
como bocas campesinas,
verdes de sangre y de coca.

Y es una estatua viril
el minero boliviano,
con su chicharra en la mano
y en la otra mano, un fusil.

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