AL FINAL LA CASA, de Hugo Mujica




Al final la casa
es siempre atrás
como el umbral
de la despedida, el del adiós
frente a un camino nunca trazado
el del gesto inconcluso,
la mitad olvidada.
En el medio la terca torre:
el propio nombre
la estaca entre el deseo
y la nostalgia,
el puñado de humo
en el que aferramos el miedo a perder
lo que nunca tuvimos.
Al final, el que nos llega,
queda la apuesta
del inicio, la gracia perdida:
queda perderlo todo.

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