Y cuando vuelo desnuda sobre el lago azul no hay nada que cubra mi cuerpo y desde aquí arriba miro el lejano azul, «¡Ah del barco!» puedo sentir el viento como plumas en todas partes en el estómago y en el pecho y en las piernas y entre las piernas como un pájaro en pleno vuelo. Soy calor y huesos y nervios y sangre y músculo envueltos en piel desnuda, tirante, solo piel entre el viento y yo, como plumas que acarician desde fuera que me hacen desear más placer mientras vuelo con los brazos extendidos y las piernas abiertas en una V que flota, mirando desde aquí arriba el infinito lago azul.

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