LA SELVA ORAL, de Francisco Madariaga





Nuestro amargo subtropical melancólico
con boca de serpiente canta en el embarazo de los ríos.
Ponedle una flor de agua a su veneno,
a su circulación maldita y pequeña,
a su labor de vendedor de bananas a las orillas
del río diario de azúcar, de sífilis, de sonido.

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