AHÍ TIENEN, de Vladimir Maiakovski





Dentro de una hora, a ese limpio callejón
fluirá vuestra adiposidad hombre a hombre como gotas de grasa,
y yo que les he abierto tantos cofres de versos
yo, pródigo derrochador de palabras sin precio.
Usted, señor, por ejemplo, tiene col en el bigote
de una sopa dejada a medias en alguna parte.
Usted, señora, por ejemplo, con su cara repintada de blanco
parece una ostra que asoma entre la concha del vestido.
Todos ustedes, tan sucios, con chanclos o sin ellos,
se han trepado a la mariposa del corazón poético.
La turba se restriega enfurecida
y eriza sus patitas de pulga multicéfala.
Y si a mí, un huno rudo,
no me dan ganas hoy de mostrarme simpático
lanzaré una carcajada y les escupiré,
les escupiré a la cara alegremente,
yo, pródigo derrochador de palabras sin precio.  

Comentarios