EL SOLDADO DE PAPEL, de Bulat Okudzhava





Vivía un soldado en el mundo,
era bello y valiente,
pero era un juguete,
pues era un soldado de papel.
Quería cambiar el mundo
para hacer felices a todos,
pero colgaba de un hilo
pues era un soldado de papel.
Sería feliz de perecer dos veces
por vosotros, en el fuego y en el humo,
pero os burlábais de él
pues era un soldado de papel.
No le confiábais.
vuestros secretos importantes
¿y por qué?
Pues porque
era un soldado de papel.
Y maldijo su destino:
no ansiaba una vida silenciosa
y a todos pidió: fuego, fuego
olvidando que era de papel.
¿Al fuego? ¡Pues ve! ¿Vas?
Y un día dio un paso adelante
y allí ardió en vano,
pues era un soldado de papel.

Comentarios