POR SIEMPRE, de Giuseppe Ungaretti







Sin ninguna impaciencia soñaré,
me inclinaré al trabajo
que no termina nunca,
y poco a poco, en lo alto
de renacidos brazos
se reabrirán manos auxiliadoras,
en sus concavidades ojos se reabrirán,
con luz de nuevo,
y, de improviso intacta
habrás surgido.
Me hará de guía
nuevamente tu voz,
por siempre vuelvo a verte.

Comentarios